Juantxu Bohigues, alma del Café Central: “Estábamos dispuestos a pagar más, pero los propietarios no quisieron negociar con nosotros”

📅 14/07/2026

El cierre del Café Central, uno de los templos del jazz más legendarios del continente europeo, ha sido la punta de lanza de un debate que sacude los cimientos de la ciudad de Madrid. El local, que desde 1982 ofrecía conciertos en directo sin interrupción, se ha visto obligado a bajar la persiana por la presión de la especulación inmobiliaria. Quien fuera su encargado durante años, Juantxu Bohigues, ha relatado en primera persona los pormenores de esta historia que trasciende lo comercial para convertirse en un símbolo de la transformación urbana que expulsa a los negocios históricos de los barrios céntricos.

Un recorrido de cuatro décadas hecho de música y memoria

El Café Central no era simplemente un local al uso. A lo largo de su trayectoria, albergó cerca de 14.000 conciertos y recibió a más de un millón y medio de espectadores. Por su escenario pasaron figuras capitales del jazz nacional e internacional, desde leyendas consagradas hasta jóvenes promesas. En los últimos años, además, el público había experimentado un notable relevo generacional, impulsado por el auge de la música en vivo y la experiencia íntima de compartir veladas con los músicos. Bohigues subraya que el negocio seguía siendo rentable y gozaba de una comunidad fiel, lo que hace aún más dolorosa la decisión forzada del cierre.

La entrevista que desvela la impotencia de un comercio centenario

En una conversación con la periodista Andrea Ropero, Bohigues detalló la secuencia de hechos. El contrato de alquiler del local tenía una duración de cinco años y ambas partes se sentaron a hablar con la intención de renovarlo. Sin embargo, según el encargado, desde la propiedad "no quisieron saber nada de nosotros". Aclaró que no había oposición a asumir un incremento en la renta: "Si había que ofrecer una parte superior al alquiler que pagábamos no había ningún problema, pero no hubo ningún tipo de contacto". Esa falta de diálogo fue, en sus palabras, la piedra angular del cierre.

“Estábamos dispuestos a negociar cualquier subida razonable, pero simplemente dejaron de atendernos. No hubo oportunidad de llegar a un acuerdo. La decisión ya estaba tomada.”

— Juantxu Bohigues

El local, además de ser un santuario del jazz, funcionaba como punto de encuentro cultural y social. Bohigues lamentó la indiferencia de las administraciones públicas ante este tipo de pérdidas: "Se puede cerrar el Café Central, se puede cerrar el Café Gijón, se pueden cerrar Los Tipos Infames y a nadie le importa". La pregunta que se hacía era tan sencilla como demoledora: "Si estás haciendo las cosas bien y la gente responde, ¿por qué se lo vas a quitar?".

La gentrificación como telón de fondo

El caso del Café Central no es un incidente aislado. Forma parte de un proceso más amplio de sustitución del comercio tradicional por grandes cadenas y tiendas de comida rápida en los barrios más céntricos de las urbes. Bohigues confirmó que el espacio que ocupaba el local será reemplazado por un establecimiento de comida rápida, un giro que refleja la pérdida de identidad y diversidad económica en zonas como la de Ópera. La sociología urbana lleva años advirtiendo de que la gentrificación no solo encarece la vivienda, sino que también borra la memoria colectiva de los barrios.

Para quienes deseen profundizar en las dinámicas que transforman las ciudades, conviene consultar ensayos sobre gentrificación urbana, una línea de estudio que analiza cómo el capital inmobiliario redefine los usos del espacio público.

Vecinos movilizados y repercusión internacional

La noticia del cierre provocó una oleada de protestas vecinales. Los residentes de la zona se organizaron para visibilizar su rechazo a la desaparición del Café Central, y medios extranjeros como el diario francés Le Monde tomaron el caso como ejemplo de la especulación inmobiliaria desbocada en la capital española. La cobertura internacional puso de relieve que el problema no es exclusivo de Madrid, sino que se repite en numerosas ciudades globales donde el valor del suelo se impone sobre el valor cultural.

Un nuevo comienzo sin cerrar la partitura

A pesar del cierre, Bohigues dejó una puerta abierta a la esperanza. El equipo del Café Central ya está buscando una nueva ubicación para continuar con su proyecto. "Al final los sitios son las personas y las personas vamos a continuar. Este ambiente que nos van a quitar lo vamos a llevar a otro lado", afirmó con determinación. La comunidad de músicos y aficionados que creció en torno al local confía en que el espíritu del jazz madrileño pueda encontrar un nuevo hogar, aunque el lugar físico se haya perdido.

Para los amantes de este género musical que quieran conocer la trayectoria de los artistas que pasaron por el Café Central, resulta recomendable explorar obras sobre los grandes del jazz, que recogen la historia de los intérpretes que hicieron de este local un referente.

Juantxu Bohigues, alma del Café Central: “Estábamos dispuestos a pagar más, pero los propietarios no quisieron negociar con nosotros”

Contenido original en https://www.lasexta.com/programas/el-intermedio/encargado-cafe-central-cerrar-gentrificacion-habia-problema-pagar-mas-pero-quisieron-saber-nada-nosotros_202607146a56a340c0b5fb431c5646a5.html

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